El maltrato a las personas mayores es una de las formas más invisibles de violencia en nuestra sociedad.
Envejecer es un proceso en el que la persona merece ser acompañada, valorada y cuidada, respetando su dignidad, autonomía y procurando su bienestar. Sin embargo, el maltrato –ya sea físico, psicológico, financiero, negligencia, entre otros– sigue siendo una realidad muchas veces normalizada o silenciada. A menudo se da en el ámbito privado, sin testigos y bajo el peso del miedo o la vergüenza.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada seis personas mayores de 60 años ha experimentado algún tipo de maltrato en el último año. En contextos institucionales, esta cifra puede ser aún mayor.
En España, el teléfono gratuito de la Confederación Estatal de Mayores Activos (CONFEMAC) ha recibido desde 2019 más de 3.200 denuncias, dato que evidencia que el maltrato está más presente de lo que creemos, y, en muchos casos, ni siquiera se identifica como tal.
Factores que aumentan la vulnerabilidad
Conocer qué favorece el maltrato puede ayudar a prevenirlo:
• Edadismo: prejuicios y actitudes negativas hacia la vejez o considerar que las personas mayores «no importan» pueden justificar o invisibilizar abusos.
• Dependencia física o cognitiva: dificultades de movilidad, salud o deterioro cognitivo aumentan la necesidad de cuidados y, con ello, el riesgo de abuso.
• Aislamiento social: la soledad y la falta de apoyo familiar o comunitario reducen las posibilidades de pedir ayuda.
• Sobrecarga de la persona cuidadora: el agotamiento, el estrés y la falta de recursos (emocionales, económicos o de formación) pueden derivar en negligencia o conductas abusivas.
¿Por qué es urgente actuar?
Las consecuencias del maltrato van mucho más allá del daño físico. Las personas mayores que lo sufren tienen más riesgo de ver deteriorada su salud general, sufrir problemas cognitivos, agravar enfermedades crónicas e incluso desarrollar síntomas de depresión y/o ansiedad. En definitiva, compromete su calidad de vida y autonomía.
¿Qué hacer ante un posible caso?
Romper el silencio es clave para evitar daños mayores.
1. Mantén la calma y escucha: habla con la persona mayor de forma cercana y respetuosa. Observa posibles señales (heridas, miedo, retraimiento, cambios de comportamiento…).
2. Busca ayuda: si hay riesgo inminente, llama al 112. Para orientación, contacta con el 900 65 65 66 de CONFEMAC.
3. Acompaña: hazle sentir que no está sola y que existen recursos para ayudarla.
Una tarea colectiva
Construir una sociedad donde la dignidad y el respeto no tengan edad nos incumbe a todos y todas.
Cada 15 de junio se celebra el Día Mundial del Buen Trato a las Personas Mayores, una oportunidad para visibilizar y sensibilizar sobre esta grave problemática.








